jueves, 18 de diciembre de 2008

El Futuro

Desde el pasado 2 de diciembre de 2007, me he convencido que este es el renacimiento del pueblo venezolano. Se demostró de manera categórica que los venezolanos no queremos vivir con imposiciones ni en guerra.

En este hermoso país he vivido desde que nací en Caracas. Desde muy pequeño mi familia se estableció en Mérida, y precisamente en esta hermosa ciudad es donde he cultivado amistades, amores, experiencias y demás situaciones que me han hecho quien soy hoy día. Expreso lo anterior por la necesidad de conocer al autor de estas líneas, pues, sólo se conoce a alguien a través de su pasado.

En 1998, teniendo solo 15 años de edad vi como los vicios de una política de Estado mal llevada, cúpulas políticas que pretendían llegar al poder sólo para abusar de él, y el desconocimiento de la realidad del pueblo venezolano, hicieron que el nuevo militarismo se instalara en el cargo de gobierno más importante de cualquier nación, cerrandole así el paso a una generación formada para llevar las riendas de Venezuela. A partir de ese momento en adelante, el estado de derecho empezó a quebrantarse en nuestro país.

Es hecho público y notorio, que este gobierno que dirige Hugo Rafael Chavez, siempre ha querido tener un tono violento, empezando con aquella campaña en la que se anunciaba que se le freiría la cabeza a los adecos, quienes merecido o no, restaban importancia a este fenómeno mesiánico que punteaba las encuestas. A pesar de haber resultado electo en el proceso con uno de los mayores índices de abstención del siglo XX, contó con la condescendencia de todos los poderes públicos, que en aquella época contaban con su respectiva autonomía e independencia, para convocar una Asamblea Nacional Constituyente, que no estaba planteada como forma de derogar la constitución de 1961, y de allí resultó una llamada la "más avanzada del mundo" por todos sus corredactores y de quien la pidió y terminó haciendola a su medida. Pues bien, ésta constitución resultó promulgada en referendum aprobatorio de 1999, con menos del 50% de los incritos para el momento en el Registro Electoral Permanente.


Luego de éste escenario, es importante destacar que con constitución nueva, precios del petróleo considerablemente altos, niveles de ingresos al fisco record y una aceptación popular de este líder de cerca del 80%, las obras realizadas no son fácilmente visibles, ya que no se le ha destinado recursos al desarrollo integral de la nación sino al capricho del Presidente de armar una guerra, invirtiendo en productos bélicos.


Si bien Venezuela quiere un cambio desde antes 1998, éste gobierno no ha sido capaz de darselo a un pueblo que confió ciegamente en su juicio, y que resultó traicionado por las ambiciones de este militar golpista, que hoy puede jactarse de generar la crisis democrática más grave del país que más riquezas posee en el hemisferio sur del continente americano.


Por esto y más el 2 de diciembre de 2007, el pueblo venezolano acudió a las urnas a dar un rotundo NO! a los planes que pretendía imponer el Presidente Chavez a nuestra nación.

Es el renacer de nuestro pueblo, pero no sólo porque los estudiantes hayamos alzado nuestra voz esto se va a enderezar, aún queda mucho por hacer.

A nuestros niños los quieren ideologizar, deben luchar sus padres y representantes; en los anaqueles no hay comida, todos salgamos a reclamar; pretenden allanar la autonmía de nuestras universidades con el nuevo sistema de admisón, levantemonos compañeros estudiantes, y unamos TODAS NUESTRAS PROTESTAS!!!!


Nadie que sea venezolano y quiera éste país debe pensar en tener un futuro mejor en otras latitudes, no podemos permiter que nuestros capitales y cerebros más importantes se fuguen al exterior. La pelea es peleando y aquí en Venezuela vienen tiempo de prosperidad, porque el pueblo reaccionó y maduró, ya no cree en discursos populistas que le ofrece solo migajas y los engaña con caramelos agrios.


La clave para la transformación de nuestra Venezuela amada está en la unidad, reconciliación y solidaridad entre los diferentes sectores que cada vez no vemos más agraviados. La lucha del 2-D la libramos todos los venezolanos, y fue por ello que derrotamos todas las triquiñuelas que nos colocaron desde Miraflores.


Porque llevamos tu luz y tu aroma en nuestra piel, y el cuatro en el corazón.....

José Ramón Rangel
Pdte. JDS Mérida

lunes, 8 de diciembre de 2008

Respeto a la Voluntad del Pueblo

El pasado año, 2007 fue un año de gran conmoción para todo el pueblo venezolano. Atentaron contra la libertad de expresión, democracia y descentralización. Ante ese hecho es necesario cuestionar cuánto le ha costado a nuestra Venezuela lograr este sistema que gozamos y que hasta hace unos años respetaba los derechos ciudadanos consagrados en la constitución.

La libertad de expresión fue coartada durante mucho tiempo del siglo XX, no había opinión alguna que se atreviera a ir en contra de las pretensiones de los regímenes dictatoriales de entonces, quien cuestionara a los gobiernos de este talante, debía enfrentarse a fuertes penas que contaban con prisión y torturas. Aún así, con gobernantes de mano de hierro, Venezuela no se dejó y crearon una nación que confiaba en el diálogo como medio de resolución de conflictos.

Se creó un sistema, en el cual todos los ciudadanos de forma secreto, directa y universal tenía posibilidades de elegir su Presidente, luego al pasar los años, se vio la necesidad de que cada comunidad, estado, pueblo eligiera sus gobernantes, siempre atentos a que en cada nivel deben existir independencia de poderes.

En el 2007, como jóvenes nos opusimos a un atropello a la constitución de 1999, donde se consagra al pueblo como soberano, capaz de decidir sus destinos; se le da a la descentralización una importancia vital para el desarrollo político, económico y social de la nación, además de establecer los derechos ciudadanos básicos para la convivencia de los diferentes sectores sociales de nuestro país. Hoy, como el año pasado, con esta reforma disfrazada de enmienda, destacamos que va en contra de los principios democráticos que deseamos para un país que lucha por estabilizarse y superarse

Con este nuevo intento de pisotear la constitución, hecho éste que convierte a la enmienda en golpe de estado, solo se hacen de manifiesto las reales pretensiones del actual mandatario, las cuales no son otras que terminar de controlar los pequeños espacios que aún discrepan de su inadecuado comportamiento, antidemocrático además. Este aprendiz de dictador no cree en la descentralización, tan necesaria hoy en día para el desarrollo de las regiones, tampoco pretende que de su movimiento político salgan líderes reales. Todos los títeres y mujiquitas que resultaron electos en la pasada contienda electoral son incapaces de darse cuenta que aceptar esta enmienda, es rendirse a crecer políticamente como gobernadores o alcaldes.

Nuestra propuesta es desarrollar el proyecto de país que está plasmado en la constitución de 1999, que luego de ser estudiado por expertos en el tema y revisada por nosotros, llegamos a la conclusión que cuenta con los elementos y la vanguardia necesaria para estar entre las más ideales y mejores del mundo. Defendemos nuestra constitución de un golpe de estado que pretende dar el actual inquilino de Miraflores. Le recordamos: Ud. no es el pueblo, no decida por él.

José Ramón Rangel O.
Presidente JDS-Mérida

domingo, 7 de diciembre de 2008

Jóvenes por la Democracia Social - Mérida

Durante un tiempo, la juventud venezolana se mantuvo apática a los problemas del país, limitada una minoría al accionar político universitario, mientras que el común denominador se mantenía al margen de todo lo que resultara políticamente comprometedor.

Debido a una gran cantidad de hechos que han venido cambiando la escena pública de nuestro país, los jóvenes hemos decidido retomar los espacios que en algún momento abandonamos, las calles ya no son solamente el espacio en que sucede nuestro diario transito por la vida, sino que también son espacios de dialogo, debate y lucha por consolidar y reivindicar nuestros derechos y deberes.


Jóvenes por la Democracia Social
(JDS) surge como una vía de canalización y organización para muchos de nosotros que hoy en día hemos decidido retomar esos espacios, teniendo como bandera común la Democracia Social, conformando un equipo calificado, capaz de responder ante los retos que se nos presenten.

Este movimiento, que ha reclutado a dirigentes estudiantiles y sociales a lo largo y ancho del país, es una estructura que comparte los principios ideológicos y valores del la Democracia Social y, en consecuencia, es una organización hermana del partido Un Nuevo Tiempo, sin embargo está abierta, como han dicho sus fundadores, a cualquier joven que sin militar en UNT quiera y esté dispuesto a romper con los viejos paradigmas de hacer política.

En el Estado Mérida, la JDS se viene conformando de la mano con los principales lideres estudiantiles y actores políticos contemporáneos al movimiento, siendo protagonistas de gran importancia en el devenir político de la entidad.

Los jóvenes hemos decidido volver a creer en la Política, y haremos Política con la pasión y el coraje propios de la juventud, pero también con el análisis, la coherencia y la responsabilidad necesaria para dejar bien en claro que estamos acá para cambiar el futuro y de la mano con el país, construir esa gran nación llamada Venezuela.